En el videojuego Getting over it (2017) nunca estás a salvo, el mínimo error te lleva de vuelta a la casilla de salida. El trabajo de horas se esfuma en cuestión de segundos.
Una voz en off te acompaña reflexionando sobre el éxito y el fracaso, sobre la persistencia y la renuncia. Esos comentarios te permiten entender por qué haces lo que haces, por qué quieres lo que quieres. Te avisa de que el trayecto será largo y farragoso pero que, si realmente lo deseas, si esa es de verdad tu determinación, te estarás dando una opción de alcanzar a la cima.
Y eso no evitará que, tarde o temprano, después de la enésima caída arbitraria, lleguen las dudas. ¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Cuál es la razón de este sufrimiento?
Sexy hiking
Sigue la voz en off: «No hay sentimiento más intenso que empezar de nuevo. Empezar de nuevo es más difícil que empezar de cero. Si no estás listo para este reto, o si tuviste un mal día, puede que lo que estás a punto de vivir sea demasiado para ti. Siéntete libre de irte y regresar. Yo estaré aquí.»
La frustración es esencial en el acto de escalar. «Supongo que no odias el fracaso si llegaste tan lejos.» Sentirte frustrado está subestimado. Una naranja es una fruta dulce y jugosa encerrada dentro de una cáscara amarga.
«Cuando todo lo que nos rodea es basura cultural, la basura se convierte en el nuevo medio, la 'lingua franca' de la era digital. Todo es fresco durante unos seis segundos, hasta que aparece algo nuevo y años de perseverancia desaparecen. ¿Por qué crear algo exigente?»
Parece que ahora estamos más conectados, creador y escalador
Avanzar sin saber con precisión qué sucederá actuando de esa manera, confiando en que las piezas encajen. No es ambición, es todo lo contrario: una obstinada voluntad de saborear cada derrota. «Te sentirías mal si ganaras, por eso te puse esa serpiente allí. ¿Has pensado quién eres?»
Hay una última línea de guión que escucharás si consigues un día alcanzar el temido objetivo.



