Por favor, es necesario que habilites JavaScript en tu navegador para ver bien el contenido de este sitio.
Publicidad
tokio
Por favor, es necesario que habilites JavaScript en tu navegador para ver bien el contenido de este sitio.
Mar 13 Jan 26 CET | Actualizado 03 Oct 25 16:09 CET
Clifford Geertz

Tras los hechos

catherine
Deneuve, musa del cine francés
@sarasanz
Pub 22-JUN 23
es
¡Enlace copiado!
De entre los aportes de la antropología posmoderna fue resaltar cómo todo poder político requiere para existir y darse a creer no sólo una mecánica, sino sobre todo una poética, un impulso estético, una retórica capaz de hacer conmovedora la desigualdad en que se funda, y de convertir lo obligatorio en deseable. El poder es inseparable de su representación. Un tramoyismo lírico y arrogante define su esencia. (Manuel Delgado)

Esta cámara de resonancia intercultural, que contiene al viex maroc de imperialismo español, francés, inglés, "americano", de independiencia y nacionalismo, y al joune maroc de cosmopolitismo sexual y social, de insularidad política y religiosa, de narcisismo masculino estilo medio-oriental, de aventura femenina estilo euroamericano, dentro de una historia con poco argumento y menos moral, deja a uno, o al menos me dejó a mí, con la sensación de haber oído una gran historia de enorme importancia sin estar seguro de qué era exactamente lo que se estaba contando y por qué se me estaba contando justo a mí en ese momento, un viajero en una misión indefinida que se había dejado caer por casualidad.

Pasado y presente. Oriente y Occidente. El yo y el otro. Deseo y dominación. Cuánto decimos, como dice Hofmannsthal, al decir «crepúsculo».

Esta cámara de resonancia intercultural, que contiene al viex maroc de imperialismo español, francés, inglés, "americano", de independiencia y nacionalismo, y al joune maroc de cosmopolitismo sexual y social, de insularidad política y religiosa, de narcisismo masculino estilo medio-oriental, de aventura femenina estilo euroamericano, dentro de una historia con poco argumento y menos moral, deja a uno, o al menos me dejó a mí, con la sensación de haber oído una gran historia de enorme importancia sin estar seguro de qué era exactamente lo que se estaba contando y por qué se me estaba contando justo a mí en ese momento, un viajero en una misión indefinida que se había dejado caer por casualidad.

Pasado y presente. Oriente y Occidente. El yo y el otro. Deseo y dominación. Cuánto decimos, como dice Hofmannsthal, al decir «crepúsculo».

Temas: ciencias sociales, Clifford Geertz
Referencias:
Comentarios: 0
Publicidad
Arte que nos gusta