Existe un tipo de prudencia que es superior a la que ordinariamente recibe este nombre, y que consiste en seguir con audacia el carácter de uno mismo y asumir valientemente todas las desventajas e inconvenientes que pudiera acarrear.
«Pensar hasta el final» se rige por cuatro reglas básicas: autarquía, respeto de sí, soledad y aristocracia de la inteligencia.
Fragmentos de Shopenhauer, El arte de conocerse a sí mismo, Alianza Editorial


