No son poetas «de la guerra» sino «de la dictadura», de origen burgués y con formación universitaria todos ellos. Se desvinculan del compromiso político y el academicismo para acercarse a un lirismo elegante e íntimo. Gil de Biedma fue uno de los grandes poetas de la Generación del 50. Negociante culto, controvertido y excesivo, un torrente oscuro de tristeza, pesimismo y dolor discurre por los rincones más recónditos de su biografía.